Hace no mucho en un raid por azucar a la tienda Cholulteca de la esquina, mi roomate y yo, por alguna u otra razon que desconozco, comenzamos a discutir sobre como se llamaria un Gansito grandote...no podia ser "Gansitote" pues...pues porque que pendejada. "Gansito" es diminutivo por sí solo, por más que ya nadie lo piense así, así que un "Gansito" grandote pasaria a ser un "Ganso" y si todavia es mas grande, entonces pasaria al superlativo "Gansote". Sentido Común.
Una discusión irrelevante puesto que los Gansitos existen de forma constante de un sólo tamaño de 50 gramos. Una ley universal menos alterable que la de la gravedad. ¿No?
No.
Un Gansito gigante no es un "Gansote"....no. Es un:

MAXI GANSITO
Así es. Misteriosamente escondido en uno de los refris de una tienda Cholulteca se encontraba el padre de todos los Gansos. Una madre gigante de casi medio kilo, el eslabon pérdido de los pastelitos, el Goliat de la comida chatarra....una total mentada de madre.
Obvio lo compré.
Jamás en la vida volveré a ver un hecho sobrenatural tan raro como un Maxi Gansito. Nunca. Es un objeto raro de colección que en 50 años va a valer 17 mil veces más de los 20 pesos que me costó.
Pero ni modo que lo dejará ahi a que se conservara, lo tuve que sacar de la bolsa y contemplar a su majestad Gansital.
No es ningún truco de la webcam que usamos para tener evidencias de este hecho insólito, el Ganso gigante fue creado para comerse en rebanadas como pastel de cumpleaños Marinela. De ese tamaño es.
Era.
No me lo comí a rebanadas, obviamente....consumí todas las 1200 calorías Gansitales...a mordidas.
Un trabajo nada fácil por la masa de la cosa esa. Y mi boca no es más pequeña de lo común.
Confieso que aún sin haber desayunado y que aunque eran como las 3 de la tarde, no pude comerme todo en una sentada. Consumí unos cinco sextos, quedando hasta la madre, y luego el último sexto ya más tarde, cuando el olor que emanaba del trozo (que seguia siendo más grande que un Gansito común y corriente) me incitó a devorarlo sin piedad.
No comí mucho más ese dia.

















