Dios, soy una persona bastante buena. Solo ocasionalmente quiebro cráneos, pero cuando lo hago es por que se lo merecen. No robo (ya no [tanto]), y he dejado toda actividad negativa excepto por mota, alcohol, extorsiones y heroína. En realidad soy bueno con todos... excepto hombres.
No voy a la iglesia una hora a la semana, ok, ahí si tienes razón. Pero hay un semáforo frente a la iglesia en la esquina de mi casa y estoy ahí parado probablemente dos horas a la semana, así que se compensa.
A lo que intento llegar es... que hice para merecer una pizza tan pinches horrible?
En serio, esta pizza está toda húmeda y tiene demasiada puta cebolla. Estaban sus cebollas apunto de echarse a perder y entonces mejor le aventaron 5 o 6 kilos encima? Nadie quiere cebolla. Nadie ordena una pizza y dice "con extra cebolla apestosa, por favor". Nadie le habla a la pizzeria y dice "quiero mi pizza sólo con queso y cebolla, si es tan amable."
Neta, acaso murió Jesús crucificado para que yo pudiera sufrir con una pizza que probablemente fue preparada, cocinada y entregada por alguna especie de mitad roedor, mitad hombre?
Que hice? En que me equivoque? Que he hecho yo para atraer tu vengativa ira en todo su fulminante resplandor destruye-pizzas?
Fue por el tipo de FedEx que ataqué? Es de lo que se trata esto? Ese güey me falto al respeto... se la ganó a pulso. Además, un piquete en la laringe y una patada en las gónadas apenas y califica como "ataque". Me ha ido mucho peor que eso con cadeneros, policias, guardias de seguridad, jugadores profesionales de rugby, dealers de casinos y hasta prostitutas enojadas. Acaso me ves quejándome?
Han sido arruinadas SUS pizzas?
Apostaría a que no.
Todo lo que digo es... más vale que la siguiente pizza rulee el universo.
11 July 2009
09 July 2009
Lady Luck
Todos conocen ese viejo dicho que dice "Afortunado en el juego, desafortunado en el amor. Y viceversa”. Creo que es el único cliché donde el juego y el amor pueden ser intercambiados para indicar que alguien es o pobre y amado o rico y solitario.
Así que uno creería que despues de ir al Yak y perder cientos de pesos jugando juegos estupidos en maquinas cuyo único objetivo es hacer ruidos simpáticos mientras te roba la colegiatura de tus hijos, entonces si finalmente podría conocer a una vieja que no estuviera completa y absolutamente psicotica. Uno creeria.
Pero no.
Lo que MI cliche dice es “Desafortunado en el juego, conoce a zorra orate”.
Una vez salí con una vieja que tomó todo el helado del congelador, lo puso en tantos platos fuera posible, tiró el carton del helado, y puso todos los platos llenos de vuelta al congelador. Eso no está chido. Y esto viniendo de alguien que come cereal en la parte de atrás de un frisbee.
Otra vieja, novia hippie sexy, literalmente olvidó que estabamos saliendo. Asi nomás se le olvidó. Se puso high un día, borro su memoria y dejo de contactarme y le perdí la pista por completo. Finalmente me la encontré en un fiesta unos meses después y me admitió que se le “barrió por completo” que estabamos en una relación. No veo como puedes olvidar a alguien después de que tuviste una discusión de 2 horas sobre lo que tomaría para que te rasuraras las piernas, pero así fue como pasó.
O que tal aquella embaucadora que te hace creer que es inocente y sin experiencia, dispuesta a aprender de todo contigo, haciendote sentir el macho alfa que le mostrará los caminos del mundo. Y entonces la metes al cuarto y procede a violarte de formas que ni los antiguos Hindús habrian podido visualizar al crear el Kama Sutra. Actos que por más ateo que seas te hacen implorar la piedad del Todopoderoso a grito pelado y despúes de dejan sintiendo usado, violado e inviril.
Otra simpática especie es aquella mujer que hace de todo por llamar tu atención aunque tu al principio no estás interesado. Te mandan mensajitos cagados o insinuantes, te sorprenden con regalos de la nada, te halagan la apariencia aunque traigas puesta la pijama en la que vomitó tu gato, te hacen saber que contigo estarían dispuestas a hacer todo de todo. Y cuando finalmente te convencen…(“todo de todo” es una frase poderosa) pierden el interés y mejor corretean a otro. Carajo, blue balls psicologicas… nunca un sentimiento placentero.
Ah, y luego está la vieja que admite que tiene novio después de que has estado saliendo un rato. Me ha pasado un par de veces. Siempre dicen “no hay pedo”, pero realmente sólo no hay pedo si eres el que se está cogiendo a dos personas. Si eres tú el que tiene que compartir no está chido. Esas son mamadas.
Debería, aprender a no caer fácilmente con escotes y mini faldas, supongo. Y vodka.
Sobretodo vodka.
Así que uno creería que despues de ir al Yak y perder cientos de pesos jugando juegos estupidos en maquinas cuyo único objetivo es hacer ruidos simpáticos mientras te roba la colegiatura de tus hijos, entonces si finalmente podría conocer a una vieja que no estuviera completa y absolutamente psicotica. Uno creeria.
Pero no.
Lo que MI cliche dice es “Desafortunado en el juego, conoce a zorra orate”.
Una vez salí con una vieja que tomó todo el helado del congelador, lo puso en tantos platos fuera posible, tiró el carton del helado, y puso todos los platos llenos de vuelta al congelador. Eso no está chido. Y esto viniendo de alguien que come cereal en la parte de atrás de un frisbee.
Otra vieja, novia hippie sexy, literalmente olvidó que estabamos saliendo. Asi nomás se le olvidó. Se puso high un día, borro su memoria y dejo de contactarme y le perdí la pista por completo. Finalmente me la encontré en un fiesta unos meses después y me admitió que se le “barrió por completo” que estabamos en una relación. No veo como puedes olvidar a alguien después de que tuviste una discusión de 2 horas sobre lo que tomaría para que te rasuraras las piernas, pero así fue como pasó.
O que tal aquella embaucadora que te hace creer que es inocente y sin experiencia, dispuesta a aprender de todo contigo, haciendote sentir el macho alfa que le mostrará los caminos del mundo. Y entonces la metes al cuarto y procede a violarte de formas que ni los antiguos Hindús habrian podido visualizar al crear el Kama Sutra. Actos que por más ateo que seas te hacen implorar la piedad del Todopoderoso a grito pelado y despúes de dejan sintiendo usado, violado e inviril.
Otra simpática especie es aquella mujer que hace de todo por llamar tu atención aunque tu al principio no estás interesado. Te mandan mensajitos cagados o insinuantes, te sorprenden con regalos de la nada, te halagan la apariencia aunque traigas puesta la pijama en la que vomitó tu gato, te hacen saber que contigo estarían dispuestas a hacer todo de todo. Y cuando finalmente te convencen…(“todo de todo” es una frase poderosa) pierden el interés y mejor corretean a otro. Carajo, blue balls psicologicas… nunca un sentimiento placentero.
Ah, y luego está la vieja que admite que tiene novio después de que has estado saliendo un rato. Me ha pasado un par de veces. Siempre dicen “no hay pedo”, pero realmente sólo no hay pedo si eres el que se está cogiendo a dos personas. Si eres tú el que tiene que compartir no está chido. Esas son mamadas.
Debería, aprender a no caer fácilmente con escotes y mini faldas, supongo. Y vodka.
Sobretodo vodka.
07 July 2009
No, Don't Shake Me
Dormir. Un verbo que es parte intrínseca de nuestra psique cultural e incluso biológica. Todos dormimos, todos dependemos de esa ley universal que dicta que la energía no puede crearse de la nada. No... si queremos estar activos y despiertos durante el día tenemos que sacrificar un tercio de él estando inconscientes.
Tal vez babeando.
Uno pensaría que tal no-actividad, siendo absolutamente necesaria para el buen funcionamiento de, y'know, nuestra mera existencia, sería algo natural que viene sin complicaciones ni dificultades. Como orinar. Tienes la vejiga llena? Vaciala. Tienes sueño? Duerme.
Pero no. Soy uno de los desafortunados ciudadanos de la sociedad insomne. Para mi dormir es un lujo. Siempre lo ha sido. Estando completamente sobrio y sin los efectos de algún narcótico, el mero hecho de acostarse, cerrar los ojos y quedar inconsciente me resulta tan inverosímil como tomar una guitarra e instantáneamente eyacular el Concierto de Aranjuez. Mientras canto Bohemian Rhapsody. Y bebo cerveza. Y recibo sexo oral.
Mi analogía me resulta ahora preocupantemente atractiva.
En que iba? Ah si. No duermo. Nunca he sido bueno durmiendo. Puede ser la noche del día más difícil (hard day's night indeed) en la que, exhausto y débil, no deseo nada más que el dulce alivio de la inconsciencia. Cerrar los ojos y no saber de nada ni nadie hasta que me despierte aquella hipotética mujer que disfruta darme sexo oral mientras canto Queen, toco música clásica y bebo cerveza... de preferencia con más sexo oral. Pero no. Fuera de que la hipotética mujer no existe, el que mi cerebro decida soltar las riendas y dejarle el control a mi subconsciente por una noche es un ejercicio en futilidad.
Sucede a medias si bien me va. Unas cuantas horas antes de que amanezca y la sociedad me fuerce a dejar el tibio abrazo de mis sabanas. Antes no. Para mi dormir es ese cruel estado que me deja letárgico y lento en esas primeras horas de consciencia en las que se espera de mi que este activo y siendo productivo.
Sobra decir que odio las mañanas.
Tal vez babeando.
Uno pensaría que tal no-actividad, siendo absolutamente necesaria para el buen funcionamiento de, y'know, nuestra mera existencia, sería algo natural que viene sin complicaciones ni dificultades. Como orinar. Tienes la vejiga llena? Vaciala. Tienes sueño? Duerme.
Pero no. Soy uno de los desafortunados ciudadanos de la sociedad insomne. Para mi dormir es un lujo. Siempre lo ha sido. Estando completamente sobrio y sin los efectos de algún narcótico, el mero hecho de acostarse, cerrar los ojos y quedar inconsciente me resulta tan inverosímil como tomar una guitarra e instantáneamente eyacular el Concierto de Aranjuez. Mientras canto Bohemian Rhapsody. Y bebo cerveza. Y recibo sexo oral.
Mi analogía me resulta ahora preocupantemente atractiva.
En que iba? Ah si. No duermo. Nunca he sido bueno durmiendo. Puede ser la noche del día más difícil (hard day's night indeed) en la que, exhausto y débil, no deseo nada más que el dulce alivio de la inconsciencia. Cerrar los ojos y no saber de nada ni nadie hasta que me despierte aquella hipotética mujer que disfruta darme sexo oral mientras canto Queen, toco música clásica y bebo cerveza... de preferencia con más sexo oral. Pero no. Fuera de que la hipotética mujer no existe, el que mi cerebro decida soltar las riendas y dejarle el control a mi subconsciente por una noche es un ejercicio en futilidad.
Sucede a medias si bien me va. Unas cuantas horas antes de que amanezca y la sociedad me fuerce a dejar el tibio abrazo de mis sabanas. Antes no. Para mi dormir es ese cruel estado que me deja letárgico y lento en esas primeras horas de consciencia en las que se espera de mi que este activo y siendo productivo.
Sobra decir que odio las mañanas.
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