11 September 2005

Los Dias de Antaño

Si, estan viendo bien, estoy escribiendo de verde... los lectores frecuentes que nos acompañan desde hace vario tiempo podrán señalar que cuando eso sucede es porque el post no es un post comun y corriente. No, no...un post que comienza verde puede traer consigo una infinidad de variables fuera de lo común, aún para un descomún tulgurio como este. Y esta no es una excepción.

El insomnio provocó que navegara por Mis Documentos (así con mayúsculas), y, dejenme les digo, las variadas e increibles criaturas que surgieron de entre sus profundidades son demasiado inverosímiles como para intentar comprender. Jaime Maussan haria conferencias enteras sobre el contenido de esa carpeta. De hecho merecería un post por sí sólo....pero que hueva....no, este post no es sobre el contenido surreal de Mis Documentos (los cuales han sido transferidos de computadora a computadora desde mediados de los 90, cada que hay cambio de hardware)...si no de un particular archivo que encontré ahí.

Corría el año 2000, con el Y2K siendo algo que apenas pasaba de moda, las torres gemelas todavía en su lugar(aunque con los días ya contados) y FRIENDS entrando a su sexta temporada. Yo tenia la inocente y tierna edad de 15 primaveras. Un recien adolescente quasi-puberto sin escape para su creatividad latente como lo es un blog. Cierto (o era ciertA?) profesor(a) de literatura decidió pedir un cuento corto, y escribir siempre ha sido algo que me atrae, aunque no sirva para apegarme a un formato definido. Y el resultado de ese...que, ¿par de horas?...fue un "cuento" tan atroz y lamentable que nunca imprimi ni entregué. Creo que troné ese mes literatura....

Pero ese cuento si se guardo en formato digital en ese mar de improbabilidad que es la carpeta de Mis Documentos...olvidado por el tiempo y el sistema operativo....hasta hoy. Lo encontré....lo leí.....y me cago y molestó tanto que decidí publicarlo en mi blog. Eso es lo que pasa cuando comienzas a escribir y no sabes que quieres escribir. De hecho el final podria ser llamado un Deus Ex Machina, una cobarde y cliché solución que recuerdo fue escrita y reescrita un par de docenas de veces.

También decidí postearlo aqui porque encontré cierta linea que según yo era original de tiempos más recientes y de cierto post endémico de Las Mandarinas, pero que al parecer ya rebotaba en mi subconsciente desde años antes. No profundizaré más. Aqui está uno de los peores escritos en alcanzar la red de redes. Espero lo disfruten. Cualquier error gramatical, ortográfico, de puntuación, contexto o de tiempo, es 100% intencional y parte del estilo y cometido del escrito. De hecho si no te gusta, es apropósito también.

PD: Cambie el titulo para esta entrega, el titulo original jamás vera la luz de....algún otro monitor.

Onomatopeia

Martín se dejó caer con un desfallecido suspiro sobre la silla. Encendió su computadora y se reclinó, esperando que la energía para sobrevivir el día le llegara por la gracia divina de las deidades de la cafeína. Tras unos segundos con los ojos cerrados, en los cuales se resignó a la ausencia de tal energía, se enderezó y miro su monitor.

"Estúpido monitor," balbuceó.

Abrió el archivo que se suponía era el proyecto que tenia que terminar para las 7 de la mañana del día siguiente (el cual no estaba ni medio empezado) y, tras un leve titubeo, hizo exactamente lo contrario a lo que tenia que hacer.

Tiempo después, su sesión de Age of Empires se vio interrumpida por un repentino golpe en la parte posterior de la cabeza.

"¡Eeeyy, que putas!?" exclamó, girando hacia la fuente del dolor.

"¡Cabrón! Me dijiste que no podías hacerme el paro con lo de la comida de Renata porque 'tenías que hacer un trabajote', y ¡Ve!, ¡Pinche jugando!" Marco, el compañero de cuarto de Martín, había aparentemente llegado a la mitad del ataque de los Bizantinos contra las unidades Egipcias de Martín.

"Ya sé güey, todavía ni voy a la mitad del puto trabajo, pero necesitaba un descanso."

"Sí, he oído que pelear contra Bizantinos es muy cansado," murmuró Marco, ya encaminándose a la cocina.

Martín regreso su mirada al monitor, ahora mostrando egipcios masacrados.

"Estúpidos bizantinos," balbuceó.

"Y, ¿qué pedo? ¿Qué pasó siempre con Renata?" preguntó Martín entrando a la cocina, donde Marco se ocupaba en investigar los contenidos del refrigerador como un vagabundo escudriñando algún bote de basura en busca de colillas de cigarro.

"Meh." Fue la respuesta que emergió del aparato.

" 'Meh'? No mames, si llevas años aplica-"

Beep-beep

El comentario de Martín fue interrumpido por un extraño sonido electrónico. La cara de Marco brotó del refrigerador adornada por un gesto de leve perplejidad.

"¿Qué fu-"

"Shhh!" lo interrumpió Martín, con un índice erguido en ademán de "escucha".

Beep-beep

"¿Oíste eso?" preguntó Martín, su gesto de perplejidad siendo nada leve.

"Sí," asintió el otro.

"¿Qué chingados es?"

"No sé... ¿el correcaminos?"

Beep-beep

"No es el micro," dijo Martín, ignorando el comentario de Marco.

"Nel, ese esta descompuesto desde que intenté hacer cajeta con esa lata de leche condensada en él, ¿te acuerdas?" preguntó Marco con una sonrisa en la cara. Marco no le veía lo gracioso al incidente, apenas le habían vuelto a crecer las cejas.

"¿No es tu despertador?"

"Dudo que sea. No tengo."

Beep-beep

"¡Agh!" acordaron ambos en gruñidos de exasperación.

Sin agregar más salieron de la cocina hacia donde creían provenía el fastidioso sonido, el pasillo donde convergían las habitaciones y el baño.

"A-JA!" exclamó Marco en tono de victoria, apuntando a la alarma contra incendios que parecía mirarlos desde arriba apaciblemente.

"¿Tu crees?"

"Obvio sí, apágala."

"Según yo la habían desconectado los inquilinos anteriores, ya ves que eran bien motos,"

"Ahí está, seguro para ellos 'desconectarlo'," aquí Marco hizo la seña internacional de "entre comillas" con los dedos. "fue decirle a su amigo Puf, el dragón morado, que lo desatornillara con sus garras mágicas de adamantium. Pinche lo descompusieron."

Beep-beep

"¡Aggh!", volvieron a coincidir.

En ese instante se abrió una de las puertas de las habitaciones y una figura lánguida y pálida fue visible a través de ella.

"¿QUÉJ PUTAS REATAS SUENA?", vociferó el recién llegado. Lo conocían como "Tony", no porque se llamara "Antonio" si no porque su nombre ruso (Tony era de Rusia) era impronunciable, y Marco un día decidió que le parecía que si revolvías la primera y cuarta sílaba del infame nombre, sonaba "como medio parecido" a "Tony".

"Creemos que es la alarma," comentó Martín sin inmutarse y con la mirada fija en la alarma. Estaban acostumbrados al explosivo temperamento del ruso.

Tony terminó de salir de su cuarto y se unió al miramiento del aparato sospechoso.

"¿Noj lo habían disconectado?", preguntó tranquilamente.

"En teoría," murmuró Martín, "Güey, no se prende el foquito, neta no creo que sea eso."

"Ay, no mames, si se descompuso como para sonar sin que hay-"

Beep-beep

"haya humo," continuó Marco con los ojos cerrados y la quijada apretada ("¡Agh!" aventuraron los otros dos), "obvio también se descompuso el che foquito. Ahora apágalo."

"¿Yo qué? Apágalo tú."

"Yo descubrí que era, vas."

"Ni madres, seguro me da toques."

Tony, sin emitir ni una sílaba, se dirigió a su cuarto.

"Ay, güey, neta? yo te detengo la silla."

"Simón, como cuando me 'detuviste' la escalera cuando se voló el balón a tu azotea en tercero."

"Güeeeey, te dije que había una pinche avispota del tamaño de una puta zanahor-" Marco dejó su oración a medias al ver a Tony re-emerger de su habitación con una enorme escopeta.

"Eeeh, güey?. ¿Qué ching-"

Beep-be BANG!!

"¡NO MAMES!" fue la reacción de los otros dos, mientras saltaban hacia atrás, lejos del hoyo que les dejaba ver el cielo que había tomado el lugar de la alarma. Humo y escombro adornaban la escena.

"Listo," agregó Tony con voz tranquila.

Tras un breve silencio asombrado, Martín agregó: "Yo sigo creyendo que no era la ala-"

Beep-beep-beep-beep-beep-beep-be-

"¡VERGA!" exclamó Marco, cubriéndose las orejas con las manos. El sonido era más intenso que nunca.

Los ojos de Tony crecieron al doble de su tamaño mientras un gesto de esquizofrenia total cruzó su rostro.

Martín movió la cabeza de un lado a otro, el sonido ahora no cesaba y parecía taladrar no sólo los tímpanos, si no el cerebro mismo. Con aire indiferente se volvió para ver como Tony (y su escopetota) regresaban al interior de la habitación del ruso.

Beep-beep-beep-beep-beep-beep

"No mames, ¡tiene una bazuka!" exclamó Marco, mas sorprendido que asustado. "Martín, ¡apágala o nos va a volar! ¡Apágala! ¡Apágala! ¡Apá-"

"Que apagues tu madre esa, con una puta chingada."

Martín se levanto de golpe, el teclado marcado en su cachete.

"Que-que?"

"Pendejo," bostezó Marco mientras entraba al cuarto de Martín y, tras apagar el despertador que llevaba casi un minuto sonando sin cesar, se desplomó sobre la cama todavía hecha de Martín. Roncando casi al instante.

El recién despertado sacudió la cabeza, confundido, y volteó a ver el ya silencioso aparato. Las 6:30 a.m. Regresó la mirada a la computadora y vio (tras quitar el protector de pantalla) una hoja de procesador de texto casi en blanco.

"Estúpido trabajo," balbuceó.

5 comments:

Sofia said...

jajajajajajajajjajajajajaja bueeeno esta bueno.............q agresivo el rusito este eh!....yo aqui nomas visitando por primera vez tu pagina, tal vez con suerte pase mas a menudo por aqui, me gusto tu cuentito y el preludio verde

peke said...

al momento de abrir y ver verde casi grito jajaj ntc....digas lo ke digas me encanto jajaja

Huevo said...

Repito, en ingles los dialogos van entre comillas, en español, entre guiones.

De nada.

Atte. Huevo, paladin internacional de las reglas literarias mas intrascendentes.

Calleja said...

ni madres, primero que nada los guiones bonitos largos que se ven en los libros no salen en un teclado normal; segundo que nada me caga como se ven los guiones; tercero que nada me gustan las comillas; cuarto de todo, cuando empiezes a usar acentos te dejo criticar mi redacción.

aunque jamás usaré guiones.

so there.

Daniel Kong said...

Acá tenés guiones
?
?
?
En Ascii podes usar:
ALT+196

En html podés usar:


O en unicode:


Y no digas que "primero que nada los guiones bonitos largos que se ven en los libros no salen en un teclado normal", porque no es cierto y ahi tenes todas las opciones, cubriendo todos los codes posibles. Especialmente teniendo Unicode en estos dias no tenes escusa.